Caraceños huyen por asedio de paramilitares

Saqueos y tomas de propiedades privadas de parte de paramilitares, son las razones que obligaron a varios caraceños a exiliarse.

Desde el 19 de abril, la vida no volvió a ser la misma para ningún nicaragüense, ésta vez en Nicaragua Investiga te contamos la historia de tres caraceños que lo perdieron todo tras la invasión de sus propiedades de parte de paramilitares y simpatizantes del gobierno.

Uno de los casos mas relevantes que ha causado indignación en la población y el revuelo en las redes sociales, es el de la ocupación de la casa de José Vidal Abúd Jirón, conocido popularmente en el departamento de Carazo como “El Gemelo”.

Muchos integrantes de la JS se han convertido en paramilitares. Archivo/NI

José Vidal, se encuentra exiliado en el vecino país de Costa Rica, desde dónde eleva la bandera azul y blanco y grita que le han saqueado y destrozado la casa donde nació y creció.

“La casa es de mi mamá, ella vive en Estados Unidos, pero la casa la habitabamos mi hermano su familia y la mía, no lo niego apoyé las marchas y no me arrepiento, pero el nueve de julio la casa fue tomada totalmente por paramilitares, quiénes hacían fiestas y torturas a los jóvenes que lograban capturar, la casa han dejado en escombros”, añadió Abúd.

Abúd por medio de llamada telefónica, aseguró que la vivienda fue liberada el 22 de diciembre a eso de las seis de la tarde, por medio de gestiones realizadas por un tío, sin embargo el jefe de los paramilitares de Carazo, pedía 35 mil dólares para liberarla.

“Se robaron todos los muebles, destrozaron paredes, puertas, ventanas, baños y todo lo que encontraron a su paso, pero lo que mas me duele es la desaparición de nuestra mascota, un perrito que era parte de la familia, además nos dejaron una deuda de agua y luz de diez mil dolares y la casa totalmente destrozada, es una locura”, dijo José Vidal.

Ahora José Vidal y su familia, recuperaron su vivienda, pero se encuentra en abandono ya que su hermano y él decidieron exiliarse en Costa Rica debido a que a José Vidal le fue girada una orden de captura por los delitos de entorpecimiento de servicios públicos, crimen organizado, torturas, asesinato, portación ilegal de armas de fuego y secuestro simple en perjuicio de dos trabajadores de la alcaldía de Diriamba.

Casas de periodistas fueron saqueadas

La misma situación que José Vidal Abúd Jirón vivieron Eliezer Blass y Francisco Castillo, ambos corresponsales de radio Corporación y administradores de la página en Facebook, Revista Analítica New.

La vivienda de Francisco Castillo, ubicada en la comunidad El Sol jurisdicción de Santa Teresa Carazo, fue tomada y saqueada por paramilitares y CPC de tres comunidades más.

” Yo salí de mi casa porque a raíz de mis coberturas a la situación sociopolítica que atraviesa el país, la policía y dirigentes del zonal del frente me mandaron a los paramilitares, estuvieron por un mes completo dentro de mi casa, me dejaron el cajón nada más, mi casa la ocuparon el 22 de julio y desde ese día ahí están, creo que esperan a que yo regrese solo para meterme preso y robarse mi propiedad de diez manzanas de tierra”, alega Castillo desde el exilio.

Castillo es acusado de asesinato en perjuicio del joven Christopher Castillo, miembro de la juventud sandinista de Jinotepe, quién falleció producto de dos impactos de balas tras un ataque al tranque San José, uno de los tranques que logró la retención de al menos 400 furgones sobre la Panamericana Sur durante dos meses.

Asímismo el periodista Eliezer Blass Avilés, quién desde el mes de julio se encuentra exiliado en el vecino país de Costa Rica, aduce que su vivienda fue saqueada el 20 de julio en horas de la tarde.

” Por gracia de Dios mi mamá no estaba, ella se mantiene solita en la casa, pero había ido al mercado, mi papá estaba trabajando y yo ya estaba refugiado, ese día llegaron a mi casa cinco patrullas llenas de paramilitares y policías, entraron, rompieron los candados y entraron, destruyeron todo y se llevaron la moto de mi compañero, misma que utilizabamos para dar coberturas, pero no se tomaron mi casa”, señaló Blass por vía telefónica.

También a Blass se le giró orden de captura por los delitos de tortutas, secuestro simple, conspiración en contra del estado de Nicaragua y portacion ilegal de armas de fuego.

Este tipo de historias se repite una y otra vez y todo pareciera sacado de un cuento de Pancho Madrigal, de esos que se te erizan la piel cuando los escuchas.

El sueño de estos tres caraceños exiliados en Costa Rica, es regresar a Nicaragua, recuperar su libertad, sus familias y sobre todo habitar nuevamente en sus viviendas.