Daniel Ortega no respeta ni la Semana Santa y arresta a más de 160 personas

Daniel Ortega, catalogado como el presidente de un gobierno “cristiano, socialista y solidario” no respetó ni la Semana Santa para hacer de las suyas y capturó a 160 manifestantes, según reporte de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Según la Alianza Cívica de esas 160 manifestantes arrestadas entre el Miércoles Santo y el Domingo de Resurrección, trece de ella “todavía permanecen en prisión”.

Este dato coincide en gran medida con el reporte que brindó la Unión Nacional Azul y Blanco (UNAB), quien reporta 159 detenidos en 13 departamentos de Nicaragua. No obstante, la UNAB señala que son cuatro personas que permanecen en prisión, todas miembros del Movimiento 19 de Abril.

Manifestantes durante el víacrusis de viernes santo. Foto: Nicaragua Investiga

De acuerdo al balance, Managua fue la ciudad con mayor número de detenciones (90), le sigue Matagalpa (20), Jinotega (12 ) y Masaya (9). Según el detalle, entre viernes y el sábado santo se realizó el mayor número de detenciones y redadas dejando un saldo de 70 capturas en esos dos días.

Según Mario Arana, miembro titular de la Alianza Cívica, esta nueva ola represiva ejecutada por el Gobierno a través de la Policía “estuvo asociada al aniversario de los hechos de abril del 2018 que nos tienen todavía en crisis, sino estamos ante una nueva modalidad de controlar el descontento popular que el Gobierno pretende de esa forma apagar”.

Cabe señalar que esta semana santa coincidió con el primer aniversario de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde el pasado 18 de abril, fecha que los nicaragüenses no pasaron por alto pues desde el miércoles 17 de abril algunos salieron a las calles bajo un excesivo despliegue militar. Además, otros ciudadanos aprovecharon las actividades religiosas de jueves, viernes y sábado santo para conmemorar el primer año de estallido social.

La crisis sociopolítica en Nicaragua ha dejado un saldo de más de 300 muertos, más de dos mil heridos, más de 800 presos políticos y más de 60 mil nicaragüenses exiliados, según informes de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.