Destitución de médicos de manifestantes agudiza la crisis en Nicaragua

Profesionales de la salud criminalizados y perseguidos por prestar atención médica a heridos antigubernamentales

(EFE).- La destitución de unos 40 médicos estatales que han atendido a personas que protestan contra el Gobierno de Daniel Ortega,  agudizó la crisis sociopolítica iniciada entre Abril.
La decisión de las autoridades del estatal Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (Heodra), ubicado en la ciudad de León, alentó nuevas protestas contra Ortega este viernes.
A las protestas se unió la médico nicaragüense Tania Fonseca Terán, hija del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Carlos Fonseca Amador (1936-1976), quien fue vista llorando y consolando a los médicos que fueron despedidos por el Gobierno de Ortega, líder actual del partido “rojinegro”.

Hija del Fundador del FSLN Tania Fonseca Amador, consuela a sus colegas médicos de León, despedidos por atender pacientes del bando antigubernamental durante protestas. Foto: Cortesía

El despido causó una fuerte reacción por parte de la comunidad médica de Nicaragua, que aglutina a 37 asociaciones galenas, misma que denunció la “grave situación” que atraviesa el gremio.
Y condenó los despidos “de los colegas que se han comprometido con la defensa de la vida y de seres humanos heridos durante estos meses de protestas cívicas”.
Las organizaciones gremiales también demandaron la “liberación inmediata de los médicos secuestrados en las instalaciones policiales y el cese de la persecución, estigmatización y criminalización del ejercicio médico”.
La prohibición de la atención de los manifestantes heridos es una violación a los derechos humanos por parte del Gobierno de Nicaragua que ya ha sido denunciada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El pasado martes en el programa Conclusiones que dirige Fernando del Rincón en CNN en Español, el Doctor Carlos Duarte, Secretario de la Asociación Médica Nicaragüense denunció persecución y amenazas directas de la Ministra de Salud Sonia Castro, quien según el denunciante le advirtió que “pagaría muy caro haber atendido heridos en la UNAN Managua”.

Duarte también explicó que los profesionales de la salud se sienten criminalizados, debido a la persecución y acusaciones de terrorismo que han impuesto en contra de varios médicos y que por tal razón muchos han huido del país para resguardar sus vidas. 6 están en Estados Unidos, 2 en Panamá, 20 en Costa rica y otros 16 permanecen ocultos en refugios clandestinos esperando el momento ideal para salir de Nicaragua.