EE.UU. acusa a Ortega de librar una “guerra” contra la Iglesia

Vicepresidente de EEUU da su respaldo a la CEN como mediadora del diálogo

(EFE).- Estados Unidos incrementó este jueves la presión sobre el presidente Daniel Ortega, al acusarle de librar una “guerra” contra la Iglesia católica, que actúa como mediadora en el diálogo destinado a solucionar el conflicto que ha dejado unos 448 muertos en cien días.
El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, se refirió a la crisis en Nicaragua durante una ceremonia sobre libertad religiosa en el Departamento de Estado y ante los representantes de 80 países, entre los que figuraban varios latinoamericanos como Colombia, México, Chile, Honduras, Guatemala y Panamá.
“En Nicaragua, el Gobierno del presidente Ortega está virtualmente librando una guerra contra la Iglesia católica”, afirmó el vicepresidente.
Pence alabó la labor de la Iglesia católica en el diálogo nacional y criticó los ataques contra los obispos por parte de paramilitares favorables al Gobierno de Ortega y que operan con el consentimiento de la Policía Nacional, según organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Muchedumbres respaldadas por el ejército, armadas con machetes e incluso con armas pesadas han atacado parroquias y propiedades eclesiásticas. La policía ha agredido físicamente a obispos y sacerdotes”, aseguró.
El vicepresidente reconoció al padre Raúl Zamora, que se encontraba en el público y al que llamó “héroe de la fe” por haber cobijado este mes en su parroquia de la Divina Misericordia a los estudiantes que huían de la represión en la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN), uno de los focos de las protestas contra Ortega.
“Déjeme decirle padre -pidió Pence- nuestras oraciones están con usted, y el pueblo de Estados Unidos está con usted por su libertad religiosa y por la libertad en Nicaragua“.

Ortega atribuye la violencia a un esfuerzo de países como EE.UU. para derrocarlo y ha llegado a llamar “golpistas” a los obispos por haber propuesto adelantar a 2019 las elecciones fijadas para 2021.
La cumbre sobre libertad religiosa, la primera que organiza un Gobierno de EE.UU., sirvió para respaldar la labor de la Iglesia católica como mediadora imparcial en el diálogo entre las autoridades nicaragüenses y la opositora Alianza Cívica, que reúne a la sociedad civil y sector privado.
En la cita, Mark Green, director de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), habló de la persecución que han sufrido algunos religiosos y citó las declaraciones del obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, quien este mes afirmó que Ortega ha atravesado “el límite de lo inhumano y de lo inmoral”.
“Tiene razón. No podemos ser indiferentes y no debemos ser indiferentes, especialmente porque creemos en la libertad religiosa”, resaltó Green ante un auditorio repleto de representantes de diferentes países y miembros de organizaciones internacionales como la ONU o la Unión Europea (UE).
La libertad religiosa es un principio que recoge la Constitución de Estados Unidos y que tiene una gran importancia para la derecha cristiana, que respaldó al ahora presidente de EE.UU., Donald Trump, durante las elecciones de 2016 y ha celebrado sus medidas para dificultar el aborto, un derecho reconocido desde 1973.