El portón de una cárcel se convierte en un centro solidario en la crisis de Nicaragua

Madres en El Chipote se ayudan unas a otras mientras piden libertad para sus hijos

(EFE).- El portón de la cárcel “El Chipote” se convirtió en un centro de solidaridad para las madres que tienen a sus hijos detenidos por protestar contra el Gobierno de Nicaragua, en medio de la crisis que ha dejado al menos 320 muertos, informó hoy un grupo de voluntarios.
Al pie del portón de “El Chipote”, un supuesto centro de torturas de la Policía de Nicaragua, las madres de los reos políticos son atendidas por personas solidarias que les llevan alimentos, salud, colchones, y sanitarios, para que soporten las duras jornadas de esperar respuesta por sus hijos.
“Aquí traen presos de todo el país, y detrás de ellos vienen sus madres a buscarlos, y ellas tienen necesidades, algunas traen cuadros (padecimientos) médicos, pero necesitan comer, dormir, ir al baño, a ellas les estamos ayudando”, dijo a Efe un miembro del recién conformado “Voluntarios por El Chipote”, cuya identidad pidió que se omita por seguridad.
Aunque al inicio únicamente llegaban los familiares de unos 10 reos, con el aumento de la represión el número de madres creció, y ahora atienden a las madres y parientes de unos 50 detenidos.
“Al principio éramos sólo como 10 que siempre nos mirábamos, pero la cantidad de madres fue creciendo, y también de personas que venían con ayuda, ahora somos unos 25 los que coordinamos, para que los esfuerzos se correspondan con las necesidades”, afirmó la fuente.

Familiares de detenidos viven en las afueras de El Chipote, esperando la liberación de sus presos. FOTO: EFE

Gracias a ese esfuerzo ahora las madres encuentran sombra, asiento, sanitarios, depósitos para desechos, así como alimentos y bebidas gratis todos los días.
“Esa es una gran ayuda, porque a veces yo no tengo qué comida pasarle a los policías para mi hijo, porque no tengo dinero, pero voy donde ellos y ya uno se ayuda”, comentó una madre, cuyo hijo fue arrestado el fin de semana en la ciudad de Jinotepe, ubicada a 42 kilómetros al sur de Managua.
“El dolor por el hijo a uno no se le quita, pero es más llevadero sabiendo que una no va a dormir en el asfalto, o ir al baño”, afirmó otra madre.
La cárcel de “El Chipote” es una de las más seguras y temidas de Nicaragua. Los organismos defensores de los derechos humanos locales han solicitado su cierre en reiteradas ocasiones.
“El Chipote” es uno de los centros carcelarios que ha recibido más reos durante la crisis sociopolítica de Nicaragua.
Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de Ortega por graves violaciones de los derechos humanos.
La CIDH ha señalado “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”, lo que el Gobierno de Nicaragua rechaza.
Nicaragua está sumergida en la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Daniel Ortega también como presidente.
Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción