El principal déficit del INSS es de transparencia (Parte II)

Durante los últimos 30 años el INSS ha estado sometido a un estrés provocado por inversiones fallidas que en cierta forma han sangrado las finanzas de los pensionados, representados por esta institución. No se sabe nada de los resultados, de los procesos contra los señalados de malos manejos ni del dinero que se recuperó de estas inversiones. 

Luis Núñez Salmerón

El presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (AMCHAM), Mario Arana, dijo que Bayardo Arce Castaño, asesor económico del gobierno, hasta este momento, le comunicó que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) solo tenía dinero para pensiones hasta marzo, en una advertencia que ya el Fondo Monetario Internacional (FMI), había señalado en 2017, cuando le dijo al gobierno que el INSS solo tendría dinero para operar hasta el 2019.

No es la primera vez que al INSS le han puesto fecha de caducidad, “únicamente para darle un respiro al sistema, y sin obtener reservas técnica alguna, se tendría que elevar la tasa de contribución a 8.5 por ciento para el año 2000, 12 por ciento para el 2020, y 27.1  para el año 2060”, indicó en 1998 Alejandro Vogel Delgadillo, entonces vicepresidente del INSS, autor del estudio  Reforma al sistema de pensiones en Nicaragua, en el que se justificaba la privatización de las pensiones en Nicaragua.

“Además de la inocultable crisis energética de todos los días, el nuevo gobierno de Daniel Ortega, enfrentará a corto plazo otro problema menos visible pero de igual magnitud para las finanzas públicas: la crisis de la seguridad social”, Confidencial, noviembre de 2007.

“El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, sufrirá una “quiebra contable” en 2017, y una “quiebra actuarial” en 2022”, Gustavo Porras, 23 de abril de 2010.

Pero ¿realmente la crisis de las pensiones en Nicaragua es el resultado de los malos manejos de este gobierno o es mucho más profunda de lo que parece y no es el resultado de los malos manejos en esta administración e inversiones fallidas? Es una acumulación de crisis a lo largo del tiempo, que de forma casi cíclica explota. Lo que hay que esperar es cuál será la definitiva.

¿Cuándo colapsó el INSS?

Quizás una pregunta clave, no sea, cómo entró en crisis el INSS, sino cuándo.

Hasta inicios de la década de los años 70, el Instituto, tal y como señalaba la primera, y sigue diciendo la vigente ley orgánica del INSS, era un “ente autónomo del Estado, de duración indefinida, con patrimonio propio, personalidad jurídica y plena capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones”.

Cuando se manejaba de esa forma, todo iba bien, señala Manuel Israel Ruiz, ex funcionario de la institución y experto en seguridad social. Los problemas vinieron cuando la entidad dejó de ser autónoma y se convirtió en un ministerio más del gobierno. Allí empezaron los problemas, ya que su presidente dependía más del presidente de la República que de los pensionados. Poco a poco el INSS dejó de ser autónomo. Una autonomía perdida hasta la fecha.

Con el tiempo se demostró lo dañino de esto en las finanzas de la institución. Se descuidaron los principales indicadores de sostenibilidad, el equilibrio entre los diferentes programas y lo peor aún, las transparencia en el manejo de los recursos. Esto fue abriendo con el tiempo un enorme agujero. No solo de dinero, sino propio del sistema, haciendo recurrente los déficit de dinero en la institución, siendo necesario siempre el rescate por parte del Estado.

Por ejemplo el año 2018, el Estado transfirió a esta institución un total de C$4, 500 millones de córdobas “para el pago de pensiones, y treceavo mes”, indica el gobierno en la propuesta de reforma tributaria, una reforma que según algunos analistas podría estar diseñada para  salvar las maltrechas finanzas del INSS, el cual está al borde del precipicio, una situación que los expertos aseguran nunca se debió dar.

Roberto López, presidente del INSS

El gobierno de Enrique Bolaños, asegura que recibieron el INSS en una situación complicada, con un déficit que rondaba los 70 mil millones de córdobas. En su momento el Contralor sandinista Luis Ángel Montenegro, en 2004, reconoció que “Hay una soberana irresponsabilidad de parte del actual Gobierno de Nicaragua y del gobierno anterior, dado que desde aquel entonces nos dijeron que había un déficit de 34 mil millones de córdobas”, lo que da una idea de que las pensiones en Nicaragua siempre ha navegado de déficit en déficit.

Los factores de la crisis

El colapso de las pensiones no proviene de una sola variable, sino de muchas. Falta de autonomía lo cual se expresó en decisiones sesgadas y políticas, corrupción, una tasa de envejecimiento mayor que el número de nuevos cotizantes, incluir todas las prestaciones en un solo bolsón, lo cual no permite medir cuáles son deficitarias y cuáles no. Se habla del déficit del INSS pero no del programa con déficit, malos manejos, incremento sustancial de los gastos administrativos. Cada uno de estos factores contribuyen a que  este instituto esté en la precaria situación en la que se encuentra.

La falta de autonomía trajo consigo que los recursos se manejaran desde la presidencia de la República y no desde el Consejo Directivo. Esto hizo que se dejara de ver el equilibrio de la institución y se incluyera dentro de la lógica política del gobierno.

Fuentes cercanas a la institución aseguran que efectivamente la situación de la institución es precaria, aunque es posible que se recurra nuevamente al mecanismo de transferencia de dinero por parte del gobierno central, es decir utilizar dinero de los contribuyentes para cubrir los huecos de las pensiones, que por  naturaleza deberían ser cubiertos con las pensiones de los cotizantes y las reservas financieras del INSS, las cuales deberían ser apalancadas con los resultados de sus propias inversiones, algo de lo cual no hay certeza sobre cuál fue su rentabilidad.

Uno de los puntos más cuestionados es el relativo a las inversiones ejecutadas por la institución, sobre las cuales no hay cuentas claras. Esas inversiones, hasta el momento y con la poca información oficial de que se dispone, no han retornado a la institución, contribuyendo a acelerar el hueco deficitario de las finanzas de la institución.

¿Dónde están las inversiones?

El presidente del INSS, Roberto López, dio a conocer una serie de datos ilustrativos sobre la poca transparencia en el manejo de la institución, por parte de las administraciones, y que incluso su administración a estas alturas ha hecho poco o nada, o peor aún ha contribuido a profundizarla. Habló de una serie de inversiones que se hicieron durante estas administraciones e incluso de las primeras que hizo el gobierno Ortega.

“El INSS perdió cerca de 100 millones de córdobas con las quiebras del Banco del Café y el Interbank”, Roberto López, presidente del INSS

En esa ocasión López afirmó que “En la reunión del consejo directivo del 23 de Noviembre de 2000 el señor Aguado informó, y cito textualmente, que “el INSS perdió cerca de 100 millones de córdobas con las quiebras del Banco del Café y el Interbank”, algo de lo que muy pocos han reparado. Es decir el INSS, después del Estado, fue el único depositante que perdió dinero, fue el único, ya que todos los ahorrantes, acreedores de los bancos recibieron su dinero de regreso.

La administración Alemán, denunció que el gobierno de doña Violeta obligó al INSS a comprar un Certificado Negociable de Inversión (CENI)  por un  monto de 7 millones de dólares, a la empresa “Rosario Mining”, en concepto de indemnización, el 27 de agosto de 1998,  los cuales al asumir la actual administración del INSS, no se le habían pagado a la institución. El mismo debió ser pagado en 2003. No se procesó a nadie, no se pagó la deuda, y la Contraloría dijo en 2004, que el caso ya caducó. Fin de la historia.

Pero el problema no es tanto lo que perdió en inversiones fallidas, sino lo que no recuperó.

Estas son algunas de las inversiones que el gobierno reconoce y de las que no hay un informe conclusivo sobre las recuperaciones y el destino de ese dinero:

En la década del ochenta, el INSS financió la construcción del complejo habitacional San Antonio, conocido como Las Palomeras. Nunca se supo si se recuperó esa inversión.

El INSS financió BAVINIC (1994-1996). 14 millones de dólares para construcción de viviendas e hipotecas.

PRIBANCO (1999) Un millón dólares para financiamiento de largo plazo de  viviendas de 45 mil dólares en Ticuantepe. Se recuperaron únicamente US$11 millones de dólares en forma de bienes del Estado, créditos hipotecarios y cesión de cartera. Ni un solo centavo fue pagado en efectivo.

INTERBANK (1999, quebrado) Un millón de dólares para financiamiento de largo plazo de 1 millón dólares para financiamiento de largo plazo de viviendas “CONDOMINIO LAS COLINAS”. El INSS financiando a un banco.

BAC (2000) Préstamo de 2 millones dólares a 12 años para hipotecas de viviendas.

Privatización del sistema de pensiones y creación del Sistema de Ahorro de Pensiones, SAP (2001). Esto le costó al país entre 20 y 40 millones de dólares. “contrato de Préstamo No. 1089/SF-NI, por un monto de treinta millones de dólares (US$30,000,000.00) o su equivalente en otras monedas, excepto la de Nicaragua, que formen parte de dichos recursos para financiar el “Programa de Apoyo a la Reforma del Sistema de Pensiones”. Este es un préstamos otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Bonos a favor del INSS, por un monto de US$4.6 millones de dólares, que debieron de ser pagados entre 1996 y el año 2000. El director del INSS dijo en 2008 que no se pagaron.

Marzo 2007. Préstamo a la Empresa Constructora Dexosa del grupo del Instituto de Previsión Social Militar, para la construcción de una urbanización de 460 viviendas en el costado norte de la Colonia José Benito Escobar, por un monto total de 3.4 millones de dólares a una tasa de 10%, y con una garantía hipotecaria de un terreno valorado por dos firmas independientes.

Préstamo de US$1.2 millones de dólares a la empresa Tecnosa, cuyo representante legal es el Ingeniero Adrián Pichardo, la cual está construyendo 440 viviendas en el centro de Managua que serán financiadas por CARUNA.

Préstamo para la ampliación y reparación de la pista del Aeropuerto Internacional Augusto y la Pista del Aeropuerto de Bilwi, (2008) Monto: US$ 5 millones de dólares –Tasa: 8.5% anual –Periodo: 12 meses.

En enero de 2010 el Plan Nacional de Vivienda. Se dispuso que 45 millones de dólares del INSS fondeen el programa.

El presidente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social en 2010, anunció que ha puesto a disposición de los bancos de América Central (BAC), Banco de Crédito Centroamericano (BANCENTRO), Banco de la Producción (BANPRO) y el Banco de Finanzas (BDF), un poco más de 900 millones de córdobas (45 millones de dólares).

Venta del Centro de Convenciones Olof Palme. No hay monto, ni situación final de la venta, se anunció la venta de este edificio. En 2016, los supuestos nuevos dueños aseguraban que el edificio era de ellos, mientras algunos altos funcionarios de gobierno sostenían que seguía siendo del gobierno.

Condominio “Apartamentos Planes de Altamira”, edificio de apartamentos ubicado contiguo al hospital “Monte España”, financiado con fondos del INSS por un monto de 1.2 millones de dólares.

La fábrica de vacunas, “MECHNIKOV” una inversión del INSS con la Federación Rusa, y la misma supuso una inversión superior a los 21 millones de dólares; 14 millones de capital ruso y 7 millones como contrapartida del Gobierno de Nicaragua, fondos del INSS.

Hay que destacar que todas estas inversiones no se encuentran reflejadas en los informes anuales del INSS. No hay nada. Además hay que mencionar otra larga lista de donaciones, préstamos personales, pagos de consultorías, que suman varios millones de dólares más y de los cuales no se sabe nada. Todos otorgados a allegados no solo a INSS, sino al gobierno en general, es decir esta institución también ha dado para facilitar a gente que no tiene absolutamente nada que ver con las pensiones.  Pero el tema de las inversiones es una parte que explica parcialmente la quiebra recurrente del INSS. Hay otros factores que ilustran cómo las pensiones que son realmente los que pueden explicar el posible colapso de las pensiones nicaragüenses.