Exfuncionaria del BCN destapa olla de bajezas orientadas por Rosario Murillo

En una entrevista a Esta Semana, exsecretaria política del Banco Central revela horribles detalles de la masacre

Ligia Gómez, exsecretaria política del FSLN en el Banco Cental señala a Fidel Moreno, Oviedio Reyes y Lumberto Campbell como quienes orientaron en nombre de Rosario Murillo | Foto : Confidencial

 

Ligia Gómez fungió por cuatro años como Gerente de Investigaciones Económicas del Banco Central y además secreataria política del FSLN dentro de la institución. El 25 de junio de este año renunció a su cargo luego de enfrentar serios dilemas éticos debido a las cosas de la que fue testigo y en las que se le exigía participar.

En septiembre dio un testimonio ante una Comisión de Derechos Humanos del Congreso de Estados Unidos y este domingo en el programa Esta Semana dirigido por Carlos Fernando Chamorro hizo públicos los detalles de sus confesiones ante este órgano.

Ligia narra que un día después de iniciada la represión policial, el 19 de abril, fueron convocados a una reunión de emergencia en el Parque Japonés. Dirigía Fidel Moreno, quien según ella, siempre ha sido el enlace de los secretarios políticos del partido y quien se hace cargo de bajar las orientaciones de Rosario Murillo.

“Las orientaciones que recibimos de él en la reunión que hubo al día siguiente fue; vamos con todo, no vamos a dejar que nos roben la revolución”, expresó Ligia.

Asegura que entonces sostuvo una conversación con su jefe, el Presidente del Banco Central Ovidio Reyes a quien le habría manifestado su opinión en relación a la desmedida respuesta del gobierno ante la protesta y éste le habría dicho: “Aquí no hay nada que discutir, vamos a cumplir (las órdenes de Fidel)”.

Ovidio Reyes también le pidió hacer una lista de todo trabajador del Banco Central que manifestara alguna inconformidad por las acciones que se tomaran o que hablaran mal del Gobierno para despedirlos.

“Convocan una marcha y nos invitan a matar”

A partir de entonces Ligia Gómez empezó a ver el lado más oscuro de su partido. Días más tarde los convocaron a otra reunión de emergencia, esta vez se llevó a cabo en el auditorio Miguel Larreynaga de la Alcaldía de Managua, ahí estaba Lumberto Campbell, Presidente del Consejo Supremo Electoral, quien según narra, siempre se reunió con los secreatarios políticos en época de elecciones para orientarles cómo movilizar gente y qué acciones tomar para “garantizar el voto sandinista”, sin embargo esta vez su presencia tenía otro motivo; convencerlos de que a pesar de la fuerza de las protestas y la gran avalancha de descontento popular, “el comandante seguía en el poder por largo rato”.

“En esa segunda reunión ya estaba Lumberto Cambpell y  mostraron un vídeo donde decían que todo lo que estábamos viendo era montaje que eso no existía, que le dijéramos a nuestras familias y a los trabajadores que no vieran más que los canales oficiales, que todo lo que estábamos viendo era puro teatro. y Lumberto Campbell que era el que nos pidió eso, dijo que hasta a su esposa él le pidió que dejara de ver eso porque lo tenía loco con las preguntas que le hacía”, narró Ligia.

El 20 de abril Rosario Murillo envía un correo y orienta a los secretarios políticos tomarse 61 puntos estratégicos de Managua. Al Banco Central le asignaron la pista Suburbana y Ligia dice que ella movilizó a toda su gente, puso tarimas, parlantes y luego de ver la inmensa movilización de la gente en marchas multitudinarias hacia la UPOLI ella sintió que aquello era una insurrección “yo llamé a la gente y les dije váyanse a la casa, y el sábado y el domingo yo no cumplí con la orden, lo desmonté totalmente y fue mi primer acto de indisciplina  porque así fue como fue catalogado por el Presidente (Del BCN)”.

Luego de eso les orientan hacer turnos de noche hasta el amanecer para proteger la Rotonda Hugo Chávez, y Ligia se resiste porque considera que aquello es demasiado peligroso, más aún porque empezaba según cuenta, a tener sospechas pues les decían “Si los atacan filmen, porque solo hay vídeos de los heridos de ellos”, esa insistencia hizo tener suspicacias a Ligia sobre la posibilidad que se tramara un autoataque para crear a sus propias víctimas y asegura que no estaba dispuesta a arriesgara a la gente que estaba a su cargo.

“En ese momento ya empezó mi dilema ético moral, una cosa es apoyar actividades que van a ir casa por casa a hacer trabajo por los mosquitos y esto y lo otro, aunque es muy clientelar el trabajo, pero no lo consideraba un trabajo moralmente que no iba en contra de mis principios, entonces al darse ya este momento de la represión yo si ya tuve un límite de lo que podía permitir o no”, explica.

 “Si alguien va a una marcha o convoca a una marcha ya saben que están invitando a matar”, le advirtieron.

Ligia Gómez narra que como secretaria política siempre tuvo la tarea de movilizar gente del BCN a las actividades partidarias, ofrecer la logística, alimentación y bonos o incentivos económicos para que estas personas siempre participaran, así como crear listados de quiénes asistían y quiénes no, ya que se lleva registro de todo eso desde los Consejos de Liderazgo Sandinista de cada institución.

Haber hablado fue para ella una especie de liberación, pues dice que se sentía en deuda con las víctimas de la represión estatal.

“Son dos sentimientos, uno me siento liberada porque soy yo y puedo decir lo que siento, pienso y puedo responder a mi compromiso con la sociedad, estudié y me preparé y toda mi vida me he preparado para trabajar en contra de las desigualdades y por el otro lado tengo miedo, por mi familia, por mis amigos, he tenido que clausurar el Facebook, pero no me arrepiento y creo que es el ejemplo que le tengo que dar a mis hijas, por tener un salario no puede apoyar algo que paso los límites humanos, masacrar jóvenes a como se ha masacrado, torturar gente a como se ha torturado y encarcelar gente solo por manifestarse es algo que no puede uno apoyar”, expresó.

 

 

 

 

 

 

 

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