Gobierno de Ortega eleva su nivel de agresividad en la OEA

 

El delegado de Nicaragua despotricó contra CIDH, EEUU, Costa Rica  y contra Almagro que le hizo seria advertencia

 

Dennis Moncada no llegó a la sesión de la OEA este viernes, en su lugar se presentó su asistente Luis Alvarado, a quien quizá Ortega y Rosario Murillo le ven más posibilidades de entrar en confrontación, pues es a lo que se dedicó hoy.

Alvarado primero acusó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de presentar un informe falaz y tendencioso. Informe que señala 325 asesinatos en el marco de las protestas, 300 detenidos y al menos 200 despidos por venganza política.  “Son la reproducción del discurso pro golpe de Estado. Alientan persistencia de un ambiente de esta naturaleza que justifique el millonario financiamiento de Estados Unidos, convirtiéndose la desestabilización de Nicaragua en un jugo negocioso”, señaló el empleado de Ortega.

Estados Unidos fue otro blanco de ataque.

“Queremos señalar alto y claro que un grupo minoritario de la derecha de Estados Unidos ha sido la promotora y financiadora de la desestabilización y el intento de golpe de Estado sobre Nicaragua y es la promotora de leyes injerencistas en el Congreso norteamericano, tendientes a empobrecer y boicotear la economía de Nicaragua”, dijo el caricaturesco personaje.

El Embajador de Estados Unidos en la OEA Carlos Trujillo, le respondió así:

“A pesar de los cínicos esfuerzos por ocultar la represión, esta continúa. Nosotros como Estado miembro decimos que los que abusan los derechos humanos deben ser responsabilizados y así serán. Con esta finalidad hacemos un llamado al gobierno de Nicaragua para que haga caso a las reclamaciones que hace el pueblo de una reforma, y sobre todo para tener elecciones justas, libres y anticipadas”

Acusa a Costa Rica

En el transcurso de la sesión Alvarado también pidió la palabra para ir encima de Costa Rica, país que ha acogido a más de 30 mil nicaragüenses que han huido de la violenta ola de represión de Ortega y sus grupos paramilitares.

“Queremos denunciar las masivas violaciones a los derechos humanos de parte del Gobierno de Costa Rica a la población costarricense en las protestas durante el paro, que han sido recogidas por medios de prensa internacionales (…)  para callar el descontento de la población por las reformas fiscales, que buscan descargar sobre los hombros de los trabajadores costarricenses los efectos de la mala administración de los grupos de élite de este país y del robo permanente de los funcionarios corruptos”, dijo Alvarado, y procedió a enlistar los problemas que según él afectan a ese país, acusando al gobierno costarricense de reprimir a los manifestantes y remover los bloqueos temporales en carreteras con la Policía.

La embajadora de Costa Rica en OEA respondió de inmediato: “Es cierto que en Costa Rica hemos tenido un movimiento huelguísico, pero la gran diferencia es que en Costa Rica lo hemos resuelto a través del diálogo y la negociación, no a través de la represión y la violencia indiscriminada que ha provocado más de 400 muertos, como es en el caso de Nicaragua,crear cortinas de humo no le servirá al gobierno de Nicaragua para callarnos, seguiremos alzando nuestra voz en defensa de un pueblo que vive una de las peores y más sangrientas represiones”, dijo Rita Hernández, embajadora de Costa Rica ante ese organismo.

 

Almagro advierte seriamente a Nicaragua

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, se sumó a la condena por la violenta represión y las muertes en Nicaragua.

“Desde nuestra postura y una mirada  objetiva de la triste constatación de estar presenciando acciones que violentan los derechos humanos de la gente (…) Nicaragua debe democratizarse, es imprescindible el compromiso del Gobierno para llamar a los nicaragüenses a un entendimiento, la continuidad de las políticas represivas obligará a recurrir al procedimiento del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana”, sentenció Almagro.

Inmediatamente el empleado de Ortega Luis Alvarado se aprestó a atacarlo.

“Queremos rechazar de manera enérgica las declaraciones injerencistas del Secretario General, que es un funcionario al servicio de los Estados miembros de esta organización, queremos recordar al Secretario General que su obligación es respetar la carta de la organización de los estados americanos y sobre todo debe respetar la soberanía de nuestro país, si alguna fidelidad tiene usted es una fidelidad al imperio, por haber tranzado y renunciado a sus valores democráticos, exigimos respeto a la soberanía de nuestros países”, expresó Alvarado.

“La defensa a la democracia y a los derechos humanos no es tema exclusivamente interna de las jurisdicciones de los Estados, sino también se complementa con las actividades y las acciones del Sistema Interamericano”, le respondió Almagro.

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