Gobierno de Ortega se lanza contra periodistas para ocultar represión

  • El objetivo era ocultar las evidencias de la brutalidad con la que el régimen detenida a manifestantes, según expertos.

Al menos cuatro reporteros fueron agredidos y asaltados este sábado mientras intentaban cubrir una marcha anunciada por la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) en Managua, que finalizó con la detención de 164 personas, según un informe de la Policía Nacional.

Luis Sequeira de la agencia de noticias Agence France-Presse (AFP) fue uno de los primeros agredidos cuando intentaba grabar la detención de una mujer que portaba una bandera azul y blanco.

Según un video que circula en las redes sociales, Sequeira se acercó a la patrulla policial donde se encontraba la primera persona detenida por manifestarse cuando agentes policiales se abalanzaron intempestivamente y le destruyeron la cámara de video.

“Una mujer estaba con una bandera y yo llegué a grabar su detención. La montaron en la camioneta como que fuera un animal. Estaba grabando eso cuando la policía me agarró la cámara, me tiró al piso y cuando intenté volver por mi cámara me metieron a la tina de la camioneta y me dijeron: pedísela a tu madre la cámara”, relató Sequeira.

Posteriormente varias patrullas se dirigieron a la gasolinera ubicada en las cercanías de la rotonda donde saldría la marcha, y violentamente persiguieron al equipo de la prensa nacional e internacional hasta arrinconarla en el parqueo de un banco nacional en donde permanecieron por más de dos horas.

Según constató Nicaragua Investiga, las autoridades policiales prosiguieron el asedio a los periodistas y constantemente patrullaban para intimidar a todo el equipo de medios que se encontraban en el lugar.

De acuerdo con el periodista Sergio Marín Cornavaca, de la organización de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) , que aglutina a más de 70 profesionales, el objetivo de la agresión por parte del gobierno del presidente Ortega es con el fin de ocultar los hechos que comete.

“(Ortega y Murillo) no se dan cuenta que cada nicaragüense, hombre o mujer, con un celular en su mano tiene la posibilidad de grabar o de transmitir para el mundo lo que está aconteciendo a tiempo real. Es una estupidez del régimen dictatorial el intentar acallar a los hombres y mujeres de prensa ; además es una aberración y criminalización del ejercicio profesional del periodismo”, dijo el reportero a Nicaragua Investiga.

En el transcurso de la tarde la Policía Nacional también agredió a la periodista del diario La Prensa Cinthya Tórrez mientras también  daba cobertura a la represión del gobierno contra los manifestantes. Los oficiales le robaron su teléfono móvil y agredieron a la periodista.

A la vez la institución policial a través de sus agentes robó un teléfono móvil al fotógrafo de El Nuevo Diario, Oscar Sánchez, y posteriormente la policía intentó detenerlos, según denunció el medio de comunicación en su sitio web.

Los ataques del gobierno de Ortega contra los periodistas en 2018 fueron  catalogados por la Fundación Violenta Barrio de Chamorro como “funestos”.

Según dicha oenegé, solo en 2018 se contabilizaron 712 casos de violaciones a la libertad de prensa. De estos, 126 casos representan ataques, allanamientos, asedios y censura a medios.

La comunidad internacional ha exigido al gobierno el cese a la represión y a la violación a la libertad de prensa.

Recientemente el Parlamento Europeo emitió una resolución sobre la situación de Nicaragua y en uno de sus puntos condenan todas las acciones represivas del Gobierno de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega.

Policías intentan detener al reportero gráfico Luis Sequeira de la agencia AFP

Aseguran que en los últimos meses, y en particular tras la visita de una comisión de la Eurocámara a Nicaragua en enero “se ha producido un aumento de la represión contra la oposición y de las limitaciones impuestas a las libertades fundamentales”. También condenan la represión generalizada y la restricción de la libertad de expresión, de reunión y de manifestación, la ilegalización de organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, la expulsión de organizaciones internacionales del país, el cierre y las agresiones contra medios de comunicación.

Por su parte el gobierno de Estados Unidos ha dicho que los periodistas en Nicaragua deben ejercer con toda libertad su profesión.

“Sus voces fuertes e independientes son cruciales mientras el pueblo emprende diálogo para restablecer democracia, estado de derecho, y respeto por los derechos humanos”, escribió en Twitter la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier.

Fotografía principal: Luis Sequeira de la agencia de noticias Agence France-Presse (AFP)