Los más olvidados de Ortega

¿Es el Presidente de los desposeídos a como él dice?

Aunque Daniel Ortega se promueve como el Presidente de los pobres y el defensor de los más desposeídos, lo cierto es que las cifras lo contradicen. Su política no es socialista, es neoliberal. La protección a la gran empresa con grandes exoneraciones de impuestos y otros privilegios, así como las alianzas con corruptos grupos políticos han hecho más vulnerables a sectores sociales específicos. Aquí algunos de ellos.

Los pobres

Foto: Alex Barth | Flirck

 

Una reciente encuesta publicada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico y Global FIDEG revela que 41 de cada 100 nicaragüenses son pobres. Es decir, viven con 2 dólares y 33 centavos diarios. La cifra es muy diferente a la que presenta el gobierno, que dice que solo 24% de los nicaragüenses viven en pobreza.

Según la encuesta de FIDEG un 8.4% de nicaragüenses se encuentran en pobreza extrema. Es decir, consumen 1 dólar con 16 centavos por día. La cantidad de gente en situación de pobreza extrema crece desde hace tres años.

 25% de los hogares reportó haber recibido remesas. Sin esto, su economía no sería estable. Estos reciben en promedio 150 dólares mensuales. Si esos hogares no recibieran estas remesas, las estadísticas indicarían 6 puntos porcentuales más en la línea de pobreza, es decir, que en lugar de 41%, la estadística de pobreza general sería de 47%.

Nicaragua no ha dejado de ser el segundo país más pobre de América Latina. Ahí lo tomó Ortega y ahí mismo se encuentra. En cambio, él y su familia han aumentado su fortuna. Venezuela ha emitido desde 2007 una cooperación por el orden de los 3,500 millones de dólares, pero este dinero no se integra a como corresponde al Presupuesto General de la República y es administrado de manera secreta por la cúpula familiar, que lo ha usado para fortalecer ALBANISA , la empresa de su propiedad encargada de distribuir combustible en todo el país.

Ortega pudo  comprar un canal por U$ 10 millones de dólares (Canal 8) y hacerse de otro (canal 13) que ronda una cifra parecida. No se sabe a ciencia cierta, a cuánto asciende el capital de Ortega, pero está claro que él no forma parte de las estadísticas de pobreza del país.

La encuesta de FIDEG es del 2017. Con la crisis sociopolítica actual la tasa de pobreza crecerá. De hecho, más de 347 mil nicaragüenses han perdido su empleo desde abril y Ortega, no muestra señales de sentarse a una mesa de diálogo para resolver el panorama de los que él dice representar; los pobres.

La niñez

Foto: Susana Soto | Flirck

 

Nicaragua es uno de los países centroamericanos que menos invierte en niñez y adolescencia. Mientras Costa Rica invierte en promedio 8 dólares diarios para salud, educación y protección por cada niño y niña, Nicaragua invierte apenas 1 dólar.

Un informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, presentado en 2012 revela que la inversión del Gobierno en niñez se ha limitado a espacios de recreación (Parques y espacios deportivos), dejando de un lado áreas clave para garantizar a largo plazo su desarrollo socioeconómico.

Se estima que al menos 500 mil niñas y niños están fuera del sistema educativo. En las zonas indígenas el abandono a la niñez es peor. Algunas poblaciones como garifunas, miskitos y zambos tienen hasta 35% de analfabetismo según un informe presentado el año pasado por UNICEF.

El 15% de los niños y niñas en Nicaragua trabajan y muchos realizan labores consideradas dentro de las peores formas de trabajo infantil, lo cual incluye explotación sexual, tareas agrícolas y trabajos domésticos.

La violencia sexual es otro gran problema para la niñez y adolescencia. En 2014 el Instituto de Medicina Legal atendió a 17 víctimas de violencia sexual por día, más de seis mil víctimas por delitos sexuales en un año. El 51 % de las víctimas fueron menores de 14 años, mientras otro 31 % oscilaba entre 14 y 17 años. Esto indica que el 83 % de las agresiones sexuales son sufridas por niñas, niños y adolescentes.

Nicaragua es el segundo país de Latinoamérica con mayor número de embarazos adolescentes; 24.4%, la mayoría es resultado de la violencia sexual y el Estado eliminó el aborto terapéutico incluso para casos de violación a menores.

Las mujeres

Foto: Allan Ramírez | Flirck

 

Las mujeres enfrentan serios obstáculos en Nicaragua. Debido a la alta tasa de embarazos adolescentes se registra también un alto índice de abandono escolar, lo cual repercute en falta de oportunidades y prolongación de la pobreza.

El 31% de los hogares en Nicaragua están a cargo de mujeres, madres solteras.

La brecha salarial entre hombres y mujeres es una de las más grandes de la región. Un hombre gana hasta un 30% más que una mujer, según una encuesta del PNUD publicada en 2014. Y aunque la famosa ley 50-50 establezca igual porcentaje de mujeres en cargos públicos, lo cierto es que las funcionarias tienen el cargo, pero no toman las decisiones ni son libres de ejecutar sus propias iniciativas.

Además la violencia de género es una epidemia en el país. El año pasado 58 mujeres fueron asesinadas. En el primer trimestre de 2018 se contabilizaron 16 víctimas. El Gobierno decidió reformar la Ley 779, Ley Integral Contra la Violencia a la Mujer y reducir el delito de femicidio al ámbito privado para no afectar las estadísticas, además las Comisarías de la Mujer y la Niñez de la Policía Nacional, especializada en violencia de género fueron cerradas.

El campesinado

Foto: Allan Ramírez | Flirck

 

Las zonas rurales de Nicaragua concentran la mayor cantidad de personas viviendo en extrema pobreza. El 14.5% de los campesinos son pobres extremos (Viven con un dólar por día) El 55% son pobres generales (viven con un poco más de 2 dólares diarios) Como consecuencia de la pobreza, la escolaridad es baja, porque incluso los niños se integran a las tareas agrícolas para aportar a la economía familiar y el acceso a salud y oportunidades se ven limitadas.

El acceso al agua en estas zonas es particularmente difícil, y el acceso a crédito para crecer es muy reducido.

Además los campesinos han enfrentado desde hace 5 años la persecución y asedio de Ortega tras su rechazo a la Ley canalera, que otorgó a HKND la concesión de buena parte del territorio nicaragüense por un período de 100 años y que contempla la expropiación de tierras de los campesinos por la ruta canalera.

El año pasado 36 campesinos fueron asesinados, y según el Ejército murieron en “enfrentamientos armados por ser delincuentes”.

Poblaciones  indígenas

Foto: Alba Sud | Flirck

Las poblaciones indígenas se concentran mayoritariamente en la Costa Caribe Nicaragüense, territorio históricamente olvidado por los gobiernos de turno y el de Ortega no es la excepción.

La Costa Caribe representa el 49% del territorio nacional, y aporta el 9.4% del PIB, pero aún así es la zona de mayor pobreza.

La frontera agrícola ha ido creciendo para introducir cultivos como el café, la caña de azúcar, el algodón o la palma africana. El gobierno también ha concedido licencias para la extracción maderera y la minería a colonos (Pobladores no indígenas) que han desplazado a los nativos despojándolos de sus territorios. La situación ha generado violentos conflictos y provocado la muerte de una cantidad no determinada de indígenas, dado que el Gobierno jamás ha atendido el llamado de abrir un proceso investigativo. Los comunitarios denuncian que operadores políticos de Ortega serían los beneficiados con las concesiones de explotación de los territorios en litigio.

El Canal interoceánico también representa expropiación para estas comunidades.

La FAO afirma que “los grupos indígenas y afrolatinos, que habitan principalmente las áreas rurales de la costa atlántica, están entre los más pobres y menos atendidos del país”. En esta zona hay mucha inseguridad ciudadana debido al crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas.

La tasa de analfabetismo entre las comunidades indígenas llega en algunos casos al 35%, según un estudio de UNICEF publicado en 2017.

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