Monseñor Silvio Báez parte hacia Roma en medio de una Nicaragua convulsionada

El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua Monseñor Silvio Báez salió de Nicaragua este martes por la mañana como parte del mandato realizado por el papa Francisco, máxima autoridad de la Iglesia Católica. Báez, no quiso despedidas ruidosas ni multitudinarias, pensando en evitar más detenciones o violencia, es por ello que no dijo el día y la hora en que se iba.

Pese a ello algunos seguidores del religioso, así como integrantes de la Alianza Cívica se presentaron al aeropuerto de Managua para despedir al líder católico.

Los grandes ausentes en la despedida del obispo de la orden Carmelita fueron los miembros de la Conferencia Episcopal (CEN), incluido el sucesor del cardenal Miguel Obando y Bravo,  Leopoldo José Brenes. También se ausentó el nuncio apostólico Stanislaw Waldemar, criticado por la oposición por su cercanía con el gobierno del presidente Daniel Ortega.

“Yo quiero que el pueblo de Nicaragua me recuerde como un amigo y un hermano que les quiere, que no los va a olvidar”, dijo monseñor Báez a la prensa nacional que estuvo en el aeropuerto capitalino.

Al finalizar la entrevista que Báez dio brevemente a los medios de comunicación, una simpatizante sandinista que presuntamente es dueña de un local en el aeropuerto de Managua le gritó “asesino” al obispo.

Báez sale del país hacia Roma por mandato del papa Francisco sin explicar las razones de la decisión.

Al conocerse la decisión del papa, el obispo denunció un plan en su contra para asesinarlo.