Niños no escapan de la represión gubernamental

La violencia gubernamental ha exacerbado en el país, de ello no han escapado los menores de edad, este es el caso de Estefani Bermúdez hija del Campesino Justo Bermúdez habitantes de la comunidad Marlon Zelaya en el municipio El Castillo Río San Juan.

Donde un paramilitar se presentó en su vivienda y arremetió a ráfagas en contra de todas las personas que estaban en la vivienda helecho se genera posterior a la participación de Justo en en uno de los tranques de la zona.

“En su mano traía un arma y yo en ese momento ya miré que venía por mi persona donde di media vuelta a la puerta y comencé a escuchar los primeros disparos en mi espalda, comencé a hacer zic Zac y el sujeto no logró el objetivo que quería porque él iba por mi familia completa que éramos los tres mi hija mi persona y mi esposa” narró el afectado.

Bermúdez, logró esquivar las balas disparadas por el paramilitar sin embargo su hija fue alcanzada por una de ellas.

“Mi hija quedó en la mesa donde y yo logró pasar el mostrador a la puerta de atrás a de la casa yo me lo invado pues me le voy al sujeto donde mi hija quedo solita al frente del sujeto donde me la disparo en la espalda a mi hija dándole un balazo en el hombro derecho saliendole en el sentido izquierdo Entonces en ese momento yo no supe nada más me pare de largo y le grité de que eso nunca lo hubiera hecho de que era una persona indeseable y cuando ingresó a coma al siguiente día 16 hasta las 6 de la mañana hija pasó a kuma operación neurológico”.

Las secuelas que ha dejado La bala que penetró en la humanidad de la niña de 10 años han cambiado rotundamente su escenario de infancia.

“Ella tiene parálisis parcial en el cuerpo la cara la mano izquierda digamos la mitad del cuerpo”

Los escenarios de amenazas, hostigamiento y persecución que han enfrentado los obligó a salir del país y solicitar refugio en Costa Rica donde la vida ha sido dificil, el caso en Nicaragua ha quedado en la impunidad.

Fotografía: Paramilitares en Nicaragua armados por el Gobierno de Daniel Ortega. La Prensa/NI