¿Por qué Daniel Ortega odia a su hermano Humberto?

Las rivalidades políticas entre los hermanos Daniel y Humberto Ortega Saavedra iniciaron luego del derrocamiento de Somoza. De inmediato, Tomás Borge, Henry Ruiz, Luis Carrión y Humberto Ortega mostraron interés en la presidencia. Como ninguno de ellos estaba dispuesto a que el otro se quedara con el puesto, eligieron a Daniel Ortega, a quien creían fácilmente manipulable por tener un carácter pasivo e introvertido y ser de bajo perfil. En otras palabras, Daniel fue escogido por tener poca formación militar y académica.

Los cuatro comandantes creyeron ilusamente que Ortega no se apasionaría por el poder y permitiría que ellos tuvieran su cuota de mando. Humberto consideró que su parentesco con el nuevo líder sandinista le daría la posibilidad de, algún día, convertirse en el presidente de Nicaragua.

Los constantes desaires de Rosario Murillo a su cuñado acrecentaron el distanciamiento entre los hermanos Ortega. Ella no confiaba en Humberto. Seguramente, notó sus ansias de poder y Murillo no planeaba compartirlo. Cuando el FSLN perdió la presidencia en 1990 y quedó moral y políticamente destruido, por medio de un acuerdo, Humberto Ortega continuó como jefe del Ejército en el nuevo gobierno. Este hecho molestó a Daniel, especialmente, porque tuvo que reconstruir lo poco que quedaba del sandinismo sin la ayuda de sus antiguos camaradas.

 

 

Sus diferencias quedaron expuestas tras el fallecimiento de su madre, Lidia Saavedra. Los hermanos discutieron en la iglesia sobre el mejor lugar para enterrar a su progenitora, de hecho, casa uno llevó un carro fúnebre. Como se estaban disputando el cadáver delante de todos, el entonces cardenal Miguel Obando y Bravo tuvo que intervenir.

Las críticas de Humberto Ortega

El general Humberto Ortega se sumó a las críticas nacionales e internacionales por la respuesta represiva de Daniel Ortega a la insurrección pacífica de abril de 2018.

En una carta publicada el 4 de julio de 2018, Humberto le recomendó a su hermano Daniel Ortega adelantar las elecciones, convocar a un diálogo nacional y detener a los grupos parapoliciales. También, le pidió recordar las negociaciones de Sapoá que lograron el fin de la guerra entre sandinistas y contrarrevolucionarios.

«Aprendimos que el arte de negociar es el arte de saber ceder y, colocando a Nicaragua por encima de todo, firmamos la paz», detalló Humberto Ortega.

Sus palabras no tuvieron el efecto deseado porque la represión estatal incrementó. Tres semanas después, el 26 de julio de 2018, Humberto —en una entrevista a CNN— acusó directamente a Daniel de ser el responsable de la violencia en el país y de generar terror con los grupos paramilitares.

«La forma en que fueron reprimidas las protestas pacíficas ha demostrado que el Gobierno no supo manejar esa situación… (Los parapolicías) han provocado la mayor cantidad de violencia y muerte… Es que no pueden existir aquí tres expresiones armadas. Aquí solo hay (según la Constitución) el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional», declaró el hermano de Daniel Ortega.

La respuesta de Daniel Ortega

Por su parte, Daniel Ortega no toleró las recomendaciones de su hermano a favor de la pacificación de Nicaragua. El 3 de diciembre de 2018, en un acto gubernamental, tildó a su hermano de ser un traidor al servicio del imperio estadounidense.

«Con la salida del gobierno (sandinista), simplemente, decidió pasarse al lado de los que habían ganado las elecciones y convertirse en un peón de la oligarquía y del imperio», aseguró el líder sandinista.

*Foto cortesía.

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