Se acabó la TUC de MPeso y a usuarios les da igual

Empresa dice que no renovaron contrato con las cooperativas

Fue un desafío lograr que los usuarios se adaptaran y luego de 5 años no todos habían pasado al sistema de pago electrónico en el pasaje urbano colectivo. Hoy, la empresa MPeso anunció que cesa operaciones en el país y que los usuarios que aún tengan saldo en sus tarjetas tienen hasta el día 16 de septiembre para hacer uso del dinero. Después de esa fecha, todos los buses volverán al cobro en efectivo.

Haroldo Montealegre, Gerente de MPeso, informó a los medios, que la medida se toma en mutuo acuerdo con las cooperativas de transporte, luego del vencimiento del contrato el pasado 18 de agosto “Simplemente las condiciones eran para no seguir otro contrato por cinco años más”, dijo Montealegre quien también expresó que la crisis de la empresa se agudizó desde hace varios meses que se autorizó que todas las rutas operaran bajo el método Mixto, que aceptaba tanto tarjetas como efectivo “Hubo un descenso bastante grande del pago electrónico, como es normal. Todos los sistemas voluntarios nunca superan un 5 o 10% ” aseguró.

El anunció que se dio hoy indicaba que desde este mismo día, no habría más ventas de recargas electrónicas en los puestos autorizados.

Montealegre negó que el fin de las operaciones se deba a la crisis sociopolítica, a pesar que así lo indicaba un comunicado emitido en sus plataformas digitales, y aunque este asegura que fue una decisión tomada entre las cooperativas y la empresa, lo cierto es que en el año 2013 fue el Gobierno a través de Irtramma (Instituto Regulador de Transporte) que impuso el nuevo método de pago, a pesar de la renuencia de los transportistas y de los mismos usuarios, que nunca terminaron de ajustarse al nuevo sistema.

Las famosas tarjetas TUc dejarán de utilizarse hasta el 16 de septiembre por fin del contrato entre MPeso y cooperativas.| Foto: END

 

Usuarios  indiferentes

Para los usuarios del transporte de Managua la reacción ha sido de indiferencia, y en algunos casos de alegría porque para muchos usar tarjeta representaba un atraso, cuando tenían que esperar que pasara un bus de uso mixto si solo andaban efectivo, o tenían que pagar a los llamados “tarjeteros” que cobraban 5 córdobas por marcar con su tarjeta a aquellos que no anduvieran una.

Además de eso, otras quejas eran frecuentes, como la desaparición repentina y sin justificación de saldo de las tarjetas o las pocas tiendas autorizadas para la venta de recargas, lo cual complicaba mucho el día a los usuarios.