Temen que Victoría, la chica trans apresada en El Chipote sea abusada

Presidenta de organización trans dice que por su género está más expuesta a abuso sexual, burlas y mal trato

La Policía le presentó como Víctor Obando, pero desde hace muchos años ella asumió su identidad de género. Es Víctoria Obando, una chica trans que ama la cocina y es activista de la causa LGTBI.

Desde siempre ha sido muy patriota y ha estado comprometida con las causas sociales, pues conoce de cerca la exclusión y la discriminación. Participó activamente en marchas y protestas antigubernamentales, y eso le costó su libertad. Fue arrestada este fin de semana en León, junto a otros 6 estudiantes y hoy presentada como terrorista ante los medios de comunicación del Gobierno.

Ludwika Vega, Presidenta de la Asociación Nicargüense de Trans (ANIT) mostró su preocupación por la joven, ya que según se ha conocido, está apresada en las celdas junto a varones, donde es obligada a pasar en ropa interior todo el día y a hacer sus necesidades en frente de todos. Vega explica que una persona trans, tiene consciencia sobre su cuerpo de la misma forma en que la tiene el género con el cual se identifica, por lo cual este tipo de exposiciones son especialmente denigrantes y humillantes.

“Consideramos que es muy delicado tener a una mujer trans privada, ya que en estas circunstancias pueden ser más fuertes los abusos, torturas psicológicas y físicas y hasta sexuales”, expresa la activista con preocupación.

De camisa azul fue presentada como “terrorista” Victoria Obando.

“Al igual que a todas las compañeras de La Modelo o Sistema Penitenciario, le están dando los mismos tratos transfóbicos; el no reconocimiento de su identidad. Consideremos que es una falta muy grave al exponerla a otra persona, como la misma policía que pueda estar ahí y no respetarla y más bien ejercer burlas, o tratos despectivos hacia ella”, indica la dirigente de la organización trans.

Ludwika asegura que han estado haciendo presión para la liberación de Victoria, a través de publicaciones en sus redes sociales, pero reconoce que están imposibilitadas de hacer algo más, pues temen a las represalías “No hemos hecho presencia, te soy sincera (…)  hemos hablado y el pensar de muchas es que no podemos seguirnos exponiendo siendo blanco fácil de estos asesinos, ya que siendo trans somos más visibles”, dice consternada.

Victoria es estudiante de Gestión de la Información en la UNAN Managua y hace dos meses en Argentina, intervino en una actividad sobre educación en la que participaría Telemáco Talvera. Ahí denunció la masacre perpetrada por Ortega y pidió apoyo a los estudiantes nicaragüenses. “La Autonomía universitaria ha sido secuestrada (…) nuestro sandinismo también ha sido secuestrado (…) Tantos muertos, me duelen, cuando yo llegue a mi país en el aeropuerto me están esperando, tengo que irme por Costa Rica o por Honduras, para despistar que yo estoy aquí, porque me van a matar (…) yo ya no quiero ver un muerto más, estoy traumada, tiemblo de miedo”, fue parte de lo que dijo en esa ocasión.

Hoy sus miedos se hacen realidad, es una de tantos presos y presas políticas que pagan con cárcel el terrible delito de pensar distinto y no apoyar al gobierno de Daniel Ortega.