¿Tiene futuro político el FSLN?

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La respuesta represiva al descontento popular iniciado en abril de 2018 por parte del Gobierno de Nicaragua deterioró la imagen, a nivel nacional e internacional, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y de su principal líder, Daniel Ortega Saavedra. A un año de la crisis sociopolítica, los analistas coinciden en que el partido gobernante perdió gran parte del apoyo popular y que la única forma de mantenerse en el poder es por medio de la fuerza.

En el informe Graves violaciones a los derechos humanos en el marco de las protestas sociales en Nicaragua, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que «el Estado de Nicaragua violó los derechos a la vida, integridad personal, salud, libertad personal, reunión, libertad de expresión y acceso a la justicia». El estudio enumera los hechos de violencia gubernamental ocurridos desde el 18 de abril de 2018 hasta el 19 de junio de 2018.

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Nicaragua investiga entrevistó a los analistas políticos Eliseo Núñez y Enrique Bolaños sobre el futuro del FSLN, quienes consideran que, para sobrevivir, sus miembros deberán realizar cambios profundos en la estructura partidaria.

Para el exdiputado opositor Eliseo Núñez, el FSLN debe, primero, «entender que está en serios problemas como institución política»; después, negociar «antes de que llegue el momento de la destrucción» y «tratar de reconstruirse» con un acuerdo político si quiere continuar como partido.

«Ellos te pueden decir que el sandinismo superar al Frente y que va a ser más allá del período presidencial… Igual pasó con los liberales. El PLN quedó destruido en 1979, pero no así el liberalismo, entonces, el Frente puede correr, como partido, la misma suerte del Partido Liberal Nacionalista», explicó Núñez.

Este analista político asegura que, aunque ellos crean «que van a sostenerse porque tienen el control armado de la población», están cometiendo un grave error, ya que el liderazgo de Ortega «está muy deteriorado». «A Ortega se le está odiando. A él y a su familia», afirma. Y esa animadversión contra la pareja en el poder ha alcanzado, en cierta medida, a los opositores porque los ciudadanos no quieren arreglos políticos, negociación o amnistía, sino justicia, libertad y reparación.

El opositor Eliseo Núñez considera que el FSLN no tiene forma de seguir después que salga del poder a menos que se reinvente. Foto: NI

Hay «un sentimiento de desprecio y de odio en contra de los Ortega. La gente no quiere ver que negocien nada con ellos… La población está viendo al Gobierno como el emisor de criminalidad en el país y eso es grave para un Estado, o sea, el Gobierno es visto como una organización criminal, capaz de matar, de robar, de hacer cualquier cosa. Y esto va a llevar al Frente Sandinista a su pulverización. El Frente va a quedar pulverizado si no negocia hoy», advirtió Núñez, quien, además, es integrante del Frente Amplio por la Democracia (FAD).

Manejo de la crisis sociopolítica

Asimismo, Núñez asevera que el FSLN reaccionó a la crisis sociopolítica de una manera «absolutamente torpe» debido a que, «cuando han mostrado alguna jugada inteligente, la echan a perder inmediatamente porque están jugando bajo esquemas anacrónicos», en otras palabras, Daniel Ortega y Rosario Murillo creen estar viviendo en los años 70 y 80. No han comprendido que estamos en un mundo globalizado con «derechos transversales».

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Ortega y Murillo «cometen un montón de errores creyendo que están jugando en un mundo alternativo donde los gringos son, para la mitad del mundo, los malos y, para la otra mitad del mundo, los buenos, y ellos están alineados con quienes creen que los gringos son los malos», sostuvo Eliseo Núñez.

Creen que estamos en guerra

El exdiputado Núñez, de igual forma, confirma que la pareja presidencial cree que «todo es producto de una conspiración». Distorsionan la realidad, se «miran en una situación de guerra». Las protestas son catalogadas como «un acto de guerra».

«Ellos están luchando en una guerra, una guerra que se la han hecho en su cabeza y siguen adelante y esa es otra torpeza enorme», expresó.

Según Núñez, otra gran equivocación de Ortega y Murillo «es no ver la necesidad de una salida negociada». «Ellos creen que la fuerza que les da su estructura militar y la represión que genera esta es suficiente para mantenerse a lo largo del tiempo», señaló.

Salida de Ortega y Murillo

El analista político Eliseo Núñez, igualmente, refirió que, aunque Ortega y Murillo sigan mandando en el FSLN o decidan renunciar, el daño al partido político será enorme, puesto que ellos «no construyeron una sucesión». Pareciera que ninguna figura política puede reemplazarlos y la mayoría de nicaragüenses tampoco confía en sus allegados.

«Están en un dilema existencial. Amarraron su existencia a los Ortega Murillo. No saben qué hacer. Simplemente, no saben qué hacer. Tienen miedo de caer presos. Tienen miedo de que nada funcione después. Saben que el dejar el poder, básicamente, es dejar sus vidas a un lado y no tienen idea de cómo solucionarlo. No construyeron un partido, construyeron una monarquía personal de los Ortega Murillo y ahora no hay quien mande si ellos se van», detalló Núñez.

En cuanto al futuro político del FSLN, el expresidente Enrique Bolaños concuerda con Eliseo Núñez en que «es posible que rescaten algo». Pero, para lograrlo, —de acuerdo con Bolaños— tienen que «aparecer con una nueva imagen, nuevos conceptos, nuevas personas… patriotas pensando en la patria, no en el poder».

El expresidente Enrique Bolaños considera que para que el FSLN sobreviva al inmenso rechazo popular necesita cambiar sus liderazgos. Foto: EFE

El exmandatario se pregunta por qué los gobernantes se sujetan a la silla presidencial. «Tiene un tornillo y te quedás ahí pegado». Recordó que a él y a Violeta Barrios no se les dificultó retomar sus vidas.

«Terminé mi período y me fui y ya está. Sigo haciendo otras cosas. Vuelvo a mi vida privada, pero somos raros, somos bichos raros», contó Bolaños.

En defensa del Gobierno de Nicaragua

El pasado enero la Internacional Socialista expulsó al FSLN de su organización, en un hecho histórico y un golpe moral para ese partido. Foto: EFE

Por su parte, el diputado sandinista y secretario de Relaciones Exteriores del FSLN Jacinto Suárez, en una entrevista a un medio internacional, manifestó que la oposición se equivocó al dudar de la fortaleza del partido sandinista y del Gobierno.

A pesar de que «se pensó que el Frente Sandinista estaba desmovilizado, desmotivado, dividido y que no tenía capacidad de respuesta, esa mentira ya se cayó solita, en las calles. Cuando el Frente Sandinista salió a las calles, eso se cayó por la fuerza, el dinamismo», declaró Suárez.

Finalmente, el funcionario orteguista puntualizó que, desde el estallido sociopolítico de abril de 2018, el FSLN «ha pasado un período de mucha unidad».

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Un comentario sobre “¿Tiene futuro político el FSLN?

  • el 19/04/2019 a las 9:19 pm
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    El FSLN como partido tiene presente y futuro, son entonces, las masas las que determinan su dirección y no un comentario de alguien que no forma parte del poder popular y que se escuda en su ideología para vender sus ideas a propósito de la crisis. El pueblo decide y la militancia como tal se mantendrá cohesionada contrario a lo que piensen o dejen de pensar los enemigos del FSLN, un importante detalle es que a pesar de las experiencias negativas que atraviesa el FSLN no se ha destruido lo más importante: convicción, cohesión y fraternidad. Daniel no es inmortal, mucho menos el dueño del partido, vendrán tiempos en que se alcance mejores niveles de progreso en beneficio del pueblo y por supuesto que será el FSLN quién esté a la vanguardia del pueblo. Lo demás es pura imaginación de los enemigos y lamebotas de los gringos.

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